Hemos ayudado a 108 personas en pobreza extrema en Karurambi, Ruanda

Publicada el 19 de octubre de 2026

A partir de ahora, vamos a tener información muy detallada sobre el destino de las entregas de dinero a personas en pobreza extrema correspondientes a cada una de nuestras transferencias a GiveDirectly. Si donas a este programa recibirás por email los detalles sobre cada transferencia.

Creemos que es esencial donar en base a buenos argumentos soportados por la evidencia (en lugar de solo narrativas o emociones), pero conocer casos concretos nos puede ayudar a entender los problemas que queremos resolver.

Los 26.000 € de las donaciones que recibimos hasta el 31 de diciembre de 2025 han permitido entregar dinero a 108 personas en la aldea de Karurambi, en el distrito de Musanze, Ruanda.

Localización de la aldea de Karurambi, Ruanda.

Cada familia recibió unos 955 € en dos pagos mediante dinero móvil. ¿En qué gastaron el dinero las familias de Karurambi? Esto es lo que muestran las encuestas de seguimiento de GiveDirectly:

En qué gastaron el dinero las familias de Karurambi

Así lo cuentan Donatha y Jeanne, dos de las personas que se han beneficiado de nuestras donaciones:

Donatha, 44 años

Donatha, 44 años

GiveDirectly.

«Soy madre soltera de dos hijos y hago todo lo que puedo por sacarlos adelante. Antes de recibir la ayuda económica de GiveDirectly, mi pequeño negocio se estaba viniendo abajo. Había gastado la mayor parte de mi dinero en pagar la universidad de mis hijos y me quedé casi sin nada para mantener el negocio. Había empezado a perder la esperanza y no dejaba de preguntarme cómo íbamos a sobrevivir.

Cuando recibí el dinero, invertí 500 dólares (unos 433 €) en mi negocio, y ahora vuelve a crecer. También decidí comprar 30 gallinas: tengo previsto venderlas dentro de tres meses, reinvertir comprando más y usar los beneficios para pagar la educación de mis hijos.

También alquilé un pequeño terreno y compré patatas de siembra. Tengo esperanzas de conseguir una buena cosecha, suficiente para alimentar a mi familia y vender para ganar un dinero extra. Además pude comprar unos sofás sencillos para el salón. Ahora puedo recibir con orgullo a las visitas en mi casa.

Con mi tienda y el negocio de las gallinas funcionando bien, me siento más segura. Podré pagar la educación de mis hijos sin volver a gastarme todos mis ahorros».

Jeanne, 63 años

Jeanne, 63 años

GiveDirectly.

«Hace un año acogí a un chico adolescente que vivía en la calle y que es sordo. Había empezado a integrarse en nuestra familia, pero hace unos meses su salud empezó a empeorar. Ahora tengo que cuidarlo en todo. Hubo días en los que ni siquiera tenía dinero para el transporte para llevarlo al hospital. Era abrumador y, a veces, sentía ganas de rendirme.

Cuando recibimos el dinero, fue un alivio y nos dio esperanza. Pude llevar a mi hijo adoptivo a distintos hospitales por todo el país mientras buscábamos ayuda. También conseguí ahorrar algo de dinero para poder seguir llevándolo al médico.

Compré patatas de siembra y alquilé un terreno más grande que podremos cultivar durante los próximos tres años. Ya no dependeremos tanto de trabajos ocasionales mal pagados y agotadores. También compramos dos ovejas, que esperamos que se conviertan en una fuente de ingresos en el futuro. Y pusimos puertas y ventanas resistentes, además de comprar otros materiales de construcción para mejorar nuestra vieja casa.

Ya no me siento completamente indefensa. Ahora tengo la esperanza de poder cuidar de todos mis hijos, especialmente de mi hijo adoptivo, y construir poco a poco una vida más estable para mi familia».

Dudas o sugerencias