#6 Legado solidario
Publicada el 23 de septiembre de 2025
¿Por qué hacer testamento? ¿Qué es un legado solidario? ¿Cuándo puede ser interesante incluir uno en tu testamento?
En este episodio contestamos estas y muchas otras preguntas sobre un tema en el que pocas veces pensamos, pero no por ello menos importante: el legado solidario.
👉🏼 Simulación del impacto de un legado solidario.
Puedes eschucharlo también en tu plataforma favorita.
Ver transcripción
Bienvenidos al podcast de Ayuda Efectiva. Soy Pablo Melchor.
Y yo soy Joan Montoya. Y en este podcast hablamos sobre las formas más efectivas de ayudar a los demás.
Hola, Joan.
Hola, Pablo. Hoy vamos a hablar de un tema que últimamente me interesa y me ocupa bastante para mí mismo y es un legado solidario.
Fenomenal.
Igual, antes de empezar, avisar de que nosotros no somos expertos legales ni nada parecido.
Por supuesto, nosotros hacemos este episodio como orientación, pero nuestra recomendación, y seguro que lo digo más veces a lo largo del episodio, es que tanto para temas fiscales como para temas testamentarios, que son importantes, es imprescindible contar con un asesor cualificado. Entonces, puede ser un abogado, en el caso del testamento puede ser un notario, pero que nadie tome lo que decimos como la ley, sino que verifique todo y sobre todo la aplicación a su caso particular, porque puede variar, con una persona cualificada para hacerlo.
Perfecto. Pues vamos a ello. Vamos a hablar un poco sobre qué es un testamento y después entramos en los legados. Perfecto. Te cuento un poco lo que ya he investigado y vamos comentando, ¿vale?
Venga, fenomenal.
Lo primero del todo, que yo tampoco no tenía claro antes de empezar a investigar, es qué es un testamento, qué es un legado y las diferencias entre entre ellos.
Venga, fenomenal. A ver, hay que tener en cuenta que aquí la legislación cambia de unos países a otros. Entonces, vamos a centrarnos en el caso de España, pero mi Y la recomendación siempre es que cualquiera que nos escuche que compruebe. En España son los notarios, en otros países a lo mejor es un abogado, pero estos son temas importantes que es bueno mirar bien y asegurar que están adaptados a tu legislación. Y a veces puede haber, además, variaciones, por ejemplo, en temas fiscales, entre unas regiones y otras dentro de un mismo país. Entonces, el mensaje para mí es que hay que mirar esto con cariño y ayudado por profesionales. Dicho esto, el testamento. El testamento es un documento en el que tú decides, dentro de lo que permite la ley, qué ocurrirá con tus bienes en caso de que fallezcas. Entonces, esto en caso de que fallezcas es algo que a la mayoría de la gente no le gusta pensar, pero no hay nada más seguro que va a ocurrir. Y como va a ocurrir, Siempre es mucho mejor tener las cosas bien ordenadas que hechas un caos, tanto porque se cumpla tu voluntad como por no dejar un desorden terrible a tus herederos, que es una verdadera faena, aparte del que supone perder a alguien querido, encontrarte encima con que ahora tienes un lío financiero que no entiendes.
Entonces, el mero hecho de hacer testamento es algo que yo recomiendo a todo el mundo. Hay más motivos, incluso. No sé si quieres que entremos en ello o tienes alguna otra pregunta antes.
Sí, yo creo que merece la pena, porque yo, por ejemplo, ya he procrastinado muchos años para hacer uno. Entonces, igual sí que merece un poco más la pena explorar todos los motivos.
Venga, perfecto. Te dejamos aparcado, no se me olvida, la diferencia entre testamento y legado.
Sí, después comentamos legado.
Perfecto. Un motivo muy importante es que puede que las cosas, por defecto, si tú no haces nada, no sean como imaginas que son. Por ejemplo, en España hay gente que piensa que si ellos fallecen, el heredero será su mujer o su marido, su cónyuge. Pero no es así. En España tus herederos legales son tus descendientes, tus hijos. Y si no hay descendientes, entonces ascendientes. Entonces, hay gente, por ejemplo, que tiene hoyo, todavía vive su madre o su padre, que es una persona mayor, pero supongamos que con recursos de sobra para poder vivir tranquilamente. Y en cambio, su mujer resulta que tiene menos ingresos o su marido tiene menos ingresos y en cierta medida depende de lo que la unidad familiar está generando en ese momento. Pues sería un verdadero drama que en caso de que a la persona que se está planteando o que está procrastinando el testamento, en el caso de que le ocurra algo, que sus bienes no vayan a quien pensaba o quería que fueran. Entonces, hacer testamento es una forma de, primero, aprender de algo que es un mundo muy desconocido, oye, ¿qué ocurre con mis bienes si yo no estoy?
Y segundo, garantizar que ocurra lo que a ti te gustaría o acercarnos todo lo posible, dentro de lo que la ley permita, que a veces pone restricciones, en unos países más, en otros menos, que lo que ocurra sea lo más cercano posible a lo que tú querrías. Entonces, entiendo que parece que es algo, un suceso que siempre está lejos, que ya lo pensaré, ya tendré tiempo, pero lo cierto es que muchas veces no prevemos cuándo puede ocurrir algo que no imaginamos Y recomiendo a todo el mundo que por el bien de sus seres queridos y por la paz de espíritu que te deja, que haga testamento. Además, es algo muy barato y que puedes hacer todas las veces que haga falta. Así que no hace falta que tu testamento de ahora sea perfecto. Si cambias de opinión, en un mes, puedes cambiarlo. Y de hecho, lo suyo es ir actualizando tu testamento a medida que van cambiando tus circunstancias vitales. A veces: Oye, has tenido un hijo que antes no tenías, o: Te has divorciado, te has casado, pasan cosas en la vida, pues el testamento se puede actualizar de forma muy barata y sencilla todas las veces que haga falta.
Sí, muy barato. Sí, yo he leído que 60 o así. Y de hecho mis padres lo han cambiado un par de veces y también estaba sobre esa cantidad.
Entonces, es un coste que teniendo en cuenta las ventajas que supone tener hecho un testamento o tener todo ordenado, sin ninguna duda, merece la pena.
Vale, entonces esto es lo que es un testamento y la diferencia entre un testamento y un legado, que a mí al principio es como que me sonaba todo igual.
Sí, un legado es una parte de las instrucciones que tú dejas en tu testamento. En la legislación española, por ejemplo, puedes tener determinados herederos forzosos, gente a la que independientemente de lo que tú quieras, se destinará a una parte de tu patrimonio. Y hay otras partes, determinados porcentajes de tus bienes, en los que tienes una mayor libertad respecto a qué hacer con ellos. Entonces, respecto a esos bienes, tienes la opción de nombrar otros herederos diferentes a tus herederos forzosos o dejar legados. Los legados son instrucciones, el vocabulario es que tú ordenas un legado para que una determinada parte de tus bienes se pueden establecer como un porcentaje o unos bienes en concreto, por ejemplo, mi cartera de fondos de inversión en Indexa Capital, por decir algo, o un porcentaje o una cantidad determinada, se destinen a un beneficiario concreto. Ese beneficiario se llama el legatario. Y aquí se abre la posibilidad de hacer lo que llamamos un legado solidario, que consiste simplemente en que el legatario sea una organización sin ánimo de lucro o una fundación, como puede ser Ayuda Efectiva, a la que tú decides destinar una parte de tus bienes.
Y en el caso como es mi caso, que es no tengo hijos y tampoco no tengo patrimonio, pues tengo ahorrado y ya está. ¿Qué motivos tendría yo para hacer un testamento?
Bueno, lo primero es que ahora estás pensando en ello y tal vez dentro de dos años o tres años, ya sí tengas un cierto patrimonio. Entonces, creo que el mejor momento para hacer testamento es el momento en que estás pensando en ello y así ya te aseguras que dejas algo puesto y que ocurrirá en caso de que te ocurra algo. En segundo lugar, por poco patrimonio que tengas, creo que es muy interesante saber qué ocurriría con esos bienes en caso de que tú fallezcas. Oye, ¿quién se lo va a quedar? ¿Se lo quedará el Estado, tal vez? ¿Quieres que se ocurra o piensas tal vez que hay un uso mejor? Entonces, dentro de estos usos que pueden ser complementarios a otros o sustitutivos, está el donar esa parte del patrimonio, o todo tu patrimonio, por ejemplo, si no tienes herederos y piensas que lo mejor que puedes hacer tal vez es que se utilice para ayudar a los demás, o una parte. Y aquí es donde entran varias opciones que incluyen nombrar a una organización sin ánimo de lucro como heredera, que es una posibilidad. Tú puedes tener en la legislación española, por ejemplo, existen determinados herederos forzosos, pero luego hay una parte de tu herencia en la que tienes una cierta libertad.
Entonces, tú, si no tienes herederos forzosos, puedes nombrar a quien quieras como heredero. Una fundación puede ser tu heredero. O puedes tener determinados herederos forzosos, Pero para las partes de tu testamento, en que tienes cierta libertad, podrías nombrar también a una fundación como heredera. Y por último, existe una herramienta muy flexible, que es la que llamamos el legado, nosotros lo llamamos solidario. Entonces, dejar un legado significa, dentro de tu testamento, determinar o más bien es ordenar, es el vocabulario, ordenar que una determinada parte de tus bienes, puede ser un porcentaje o puede ser unos bienes concretos, se destinen a las fundaciones que tú designes. Entonces, esto es una herramienta interesante y que en tu caso, Joan, entiendo que también es una de las que a lo mejor te está haciendo plantearte hacer testamento.
Sí, exacto. Es, por supuesto, una parte o todo. Eso es lo que aún me tengo que plantear bien, pero a mí me gustaría hacerlo como legado solidario. Igual yo personalmente lo tengo bastante claro, pero puede merecer la pena explicar por qué alguien querría hacer un legado solidario.
Sí, hay varios motivos y hay muchos escenarios. Bueno, te diría que hay tantos casos como personas. Entonces, más que pretender responder a la pregunta, voy a poner algunos ejemplos de quién podría querer hacer un legado de solitario. En primer lugar, gente que tiene una inquietud por ayudar a los demás, pero que tiene dudas respecto a cuánto dinero necesita. Es: Oye, tengo suficiente para poder vivir, lo voy a tener? ¿Qué pasa si enfermo? ¿Qué pasa si?. Entonces, hay veces en que has tenido la suerte de acumular un patrimonio suficiente para tener una tranquilidad total y puedes ya hacer donaciones muy significativas. Esto yo siempre lo separo de la idea de donar una parte de tus ingresos. Yo creo que donar un porcentaje de tus ingresos es algo que es recomendable siempre, a no ser que estés pasándolo mal, evidentemente. Pero creo que desde el momento en que tienes una cierta comodidad, donar un porcentaje de tus ingresos es una forma de asegurar que pase lo que pase y ya estás teniendo impacto. Y además, sabiendo que las necesidades son tan acuciantes hoy, sabes que no estás esperando. Y ya sabes, Juan, por ejemplo, Yo me comprometí a donar un 10%, firmé el compromiso el 10%, pero es que puedes empezar con un 1%, puedes empezar con cantidades pequeñas, pero simplemente convertir la ayuda de los demás en un hábito, creo que es algo muy recomendable.
Para quien no lo haya oído aún, tenemos un episodio sobre el compromiso. Y ahí también comentábamos que un factor también que es importante es que si empiezas a donar un porcentaje de tus ingresos, se convierte como en parte de tu identidad, que también yo creo que es un factor relevante.
Justo. ¿Dónde entra el legado solidario? Para mí, Y entra en la idea de hacer donaciones más significativas. Ya quiero donar partes más o menos importantes de mi patrimonio, va más allá de un porcentaje de tus ingresos. Entonces, ¿para quién es interesante planteárselo? Comentaba, gente que tenga dudas respecto a: Oye, ¿cuánto de ese patrimonio voy a necesitar yo personalmente o vamos a necesitar yo y mis hijos, por ejemplo. Hay un fenómeno además muy curioso, y es que según envejecemos, es natural que el miedo o la intención de prever todos los posibles escenarios vaya a más. Entonces, hay veces que quien se plantea: No, donaré más adelante cuando esté tranquilo, nunca llega a estar tranquilo. Y hay gente que acaba falleciendo con grandes patrimonios sin haber llegado a ejecutar su voluntad de ayudar a los demás con una parte de ese patrimonio. Entonces, el legado es una forma de asegurarlo, es una forma de asegurar: Oye, si me ocurre algo, en ese momento una parte de mi dinero irá a ayudar a los demás. Tienes la tranquilidad de que tu voluntad va a llegar a buen puerto, no vas a poder hacer algo. En segundo lugar, hay gente, por ejemplo, que tiene ya patrimonios significativos y considera que dar todo a sus hijos puede no ser la mejor opción.
Esta idea de que recibir demasiado sin habértelo ganado puede que no sea algo positivo para tu vida. Entonces, en ese caso, si estás suficientemente tranquilo sobre el futuro de tus hijos, si has podido darles una buena educación, si ves que tienen la capacidad de salir adelante por sí mismos, hay gente que dice: Es que quiero proteger a mis hijos de tener un exceso de recursos, incluso. Y el legado solidario es una forma, en cierta medida, de conseguir dos objetivos simultáneamente. Primero, dejar a tus hijos lo justo, pero no demasiado. Y segundo, tener un impacto muy positivo en el mundo con parte de ese patrimonio que has acumulado.
Aunque en España esto es un poco más difícil o muy limitado, por lo que comentabas de heredero forzoso, que creo que es lo que es la legítima, que se conoce informalmente.
Sí, hay varias legítimas. Está la legítima del cónyuge, la legítima de los herederos. Y bueno, aquí insisto, Siempre recomendamos consultar los temas jurídicos con un notario, con un abogado. En términos generales, en España, tu herencia se va a distribuir en tres tercias. El primero es el tercio de legítima y es el tercio que va a tus hijos y sin poder hacer ningún tipo un poco de distinción entre ellos. Estoy hablando del caso de persona con hijos, por supuesto, pero tercio de legítima, hijos a partes iguales. Tercio de mejora, hijos como tú quieras. Podrías decir: Oye, mira, es que uno de mis hijos ya es mayor, no necesita el dinero y en cambio otro está empezando y prefiero que tenga mayor porcentaje. Aquí pueden entrar todo tipo de motivos para distribuir de forma diferente entre tus hijos. Y el último es el tercio de libre disposición. Y aquí es donde se abre la posibilidad de hacer lo que tú Puedes destinar ese dinero a quien quieras. Y aquí entrarían los legados y los legados solidarios.
Solo para resaltarlo otra vez, que hemos dicho que puede cambiar entre regiones y que hay que consultar con expertos. Por ejemplo, en Baleares, hasta donde sé, está la legítima, pero la parte opcional no está. Entonces, por ejemplo, ya tenemos ahí una comunidad autónoma donde funciona diferente. Aquí estamos hablando un poco en general, pero hay que mirar bien en cada caso.
Sí, por supuesto. Nosotros podemos Voy a dar una orientación, pero de nuevo, cada caso concreto, yo siempre en los temas fiscales y temas testamentarios, recomiendo el asesoramiento profesional siempre.
Y si yo decido hacer un legado solidario, ¿se quedaría el Estado una parte como impuestos o cómo funciona?
No, porque las fundaciones no pagan impuesto de sucesiones, con lo que si tú dejas un legado solidario a una fundación en España, la fundación recibirá íntegramente, menos los pequeñísimos costes administrativos que pueda haber, recibirá íntegramente el legado que tú has decidido dejarla.
Vale, supongamos que me he decidido ya y voy a hacer un legado solidario como parte de mi testamento. Lo ¿Y puedo dedicar al programa que quiera, si quiero dejar una parte de ayuda efectiva?
Sí, vamos a ver, los donantes de las fundaciones pueden dar instrucciones a las fundaciones respecto a cómo utilizar sus donativos. Y el legado no es diferente. De hecho, nosotros recomendamos que en el legado, primero lo que hay que especificar es la identificación clara de la fundación, que en España basta con el nombre de la fundación, su dirección y el NIF, y cualquier instrucción respecto a tus deseos sobre cómo quieres que tu legado se utilice. Entonces, nosotros, por ejemplo, como siempre somos muy transparentes, igual que en la web, recomendamos que en el legado el legador establezca qué porcentaje del importe quiere que se destine a determinados programas, puede determinar una causa, por ejemplo, simplemente pobreza y salud global o sufrimiento animal a gran escala, y qué porcentaje quiere destinar a el sostenimiento de las otras actividades generales de ayuda efectiva, por ejemplo. Eso está abierto para ser definido por el legador. Y la otra parte a tener en cuenta, que me doy cuenta que no hemos comentado, es qué bienes son legables. Y la respuesta es que cualquiera. Yo, en general, recomiendo siempre que sea posible en los testamentos evitar los bienes compartidos, porque siempre es más complicado liquidar un bien compartido, liquidar es venderlo, por ejemplo, un piso, que si hay espacio suficiente por el tamaño de la herencia, asignar bienes diferentes a differentes personas o incluso dejar libertad para que los herederos repartan los bienes entre ellos.
Siempre que sean bienavenidos, puede ser una muy buena opción, porque una equivocación habitual respecto a las herencias es pensar que tienes que repartir tus bienes entre tus herederos de forma que todos tengan un porcentaje de cada uno de los bienes. No es así. Los herederos tienen derecho a un porcentaje de la herencia, pero se pueden distribuir bienes de forma muy diferente. Uno puede tener bienes inmobiliarios y otro, en cambio, que a lo mejor es el que se le dan mejor las finanzas, puede tener una cartera de fondos de inversión. Los bienes son distribuibles a voluntad del testador o a voluntad de los herederos, si el testador no ha especificado nada. Entonces, esto es interesante. Y en los legados también es posible legar tanto bienes inmuebles, por ejemplo, como fondos de inversión, cuentas corrientes. O sea, la flexibilidad es total respecto a los bienes que donas.
Y en mi caso, yo no tengo ningún piso ni nada, Pero si yo dejara un piso en mi legado solidario para ayuda efectiva, ¿qué pasaría? ¿Lo utilizarías como oficina?
No, claro. Vamos a ver, ayuda efectiva, lo que haría es en circunstancias normales, ¿vale? En circunstancias normales, Digamos que hay un mercado de la vivienda suficientemente operativo, lo que haría es liquidar, en otras palabras, vender ese bien inmobiliario y a partir de ahí utilizarlo para financiar los programas en general, los programas humanitarios más efectivos, los que más vida salgan por ordenado. Pero nuestro objetivo no es acumular bienes, sino mover dinero cuanto antes posible a los programas más efectivos, porque como comentaba antes, las necesidades son acuciantes. Para nosotros, el único motivo para esperar sería pensar que habrá mejores oportunidades, tener muy buenos motivos para pensar que habrá mejores oportunidades un poco más adelante.
Y otra pregunta, que de hecho también nos ha llegado ya de personas interesadas en hacer un testamento, es: ¿Y si yo dejo algún legado solidario para ayuda efectiva y ayuda efectiva deja de existir en 15 años? ¿Qué pasa o cómo lo hago?
Sí. A ver, la parte de libre disposición de los testamentos es mucho más flexible de lo que podríamos a dispensar. Entonces, existe la posibilidad de condicionar el legado a determinadas circunstancias. Entonces, tú podrías establecer perfectamente un legado en el caso de que ayuda efectiva siga existiendo y esté operativa. O bien dejar nulo ese legado en caso de que la fundación no exista o plantear una segunda opción. Si ayuda efectiva no existiera, en ese caso, ordenas el legado a favor de, por ejemplo, otra fundación. Es muy flexible y de nuevo, aquí mi recomendación es, primero, dedicar un rato a pensar cuáles serían tus preferencias y después comentarlo con el notario para redactarlo de forma adecuada.
En mi caso, no tengo muy claro qué porcentaje dejaría a la fundación o si lo dejaría todo. ¿Qué factores debería tener en cuenta para decidirlo, en tu opinión?
Bueno, a ver, para mí, sobre todo, es tu situación familiar o de relaciones cercanas. Para mí, eso es lo más determinante. Si en tu entorno la gente que te importa, no se beneficiaría especialmente de unos recursos adicionales, siempre tienes que pensar cuál es su situación. En ese caso, a lo mejor, decides nombrar heredera universal a la fundación, por ejemplo, que todos tus bienes vayan. Pero si no es así, creo que tiene mucho sentido hacer un reparto. Entonces, ese reparto en el fondo, yo creo que lo que refleja es tus valores. Y es: Oye, en tu vida hay muchas cosas que importan, no solo ayudar a los demás. Hay dos extremos, que es: No, en mi vida solo me importan mis hijos y nadie más. Por ejemplo, por poner un ejemplo concreto. Otro extremo sería: No, yo voy a dejar todo a los demás porque lo necesitan mucho más. Y hay muchísimas opciones intermedias. Entonces, yo creo que hacer testamento también es incluso un ejercicio interesante en este sentido. Es: ¿Cómo podría construir un portfolio, una pequeña cartera que refleje mis valores? Y a lo mejor dices: Pues mira, es que para mí un 50% es mi familia y un 50% los demás.
O un 20 y un 80, un 80 y un 20. Son decisiones muy personales, pero creo que es interesante hacerse esa pregunta.
Y hablabas de que recomendamos incluir en el testamento como el porcentaje que se destine a los programas y después también recomendamos un porcentaje para cubrir los gastos de la fundación. ¿Qué esfuerzos tiene que hacer la fundación Ayuda Efectiva? ¿O qué recursos tiene que destinar para hacer que se ejecute el legado? ¿Y cuánto se podría recomendar?
Perfecto. Yo doy los argumentos por los que creo que es importante que Ayuda Efectiva siga existiendo y por los que yo personalmente invierto dinero para que Ayuda Efectiva siga existiendo. Primero, Ayuda Efectiva comunica la importancia de donar con efectividad, por los muchísimos esfuerzos en comunicación. Segundo, tenemos una infraestructura para permitir donar a los mejores programas de forma absolutamente transparente y creo que eso es un beneficio importante que hay que mantener, porque los mejores programas muchas veces no que ayudas a sostenimiento de ayudas a la fundación de fundaciones españolas y que Ayuda Efectiva exista permite financiarlos, teniendo además el beneficio de la deducción fiscal. Entonces, yo creo que eso es importante mantenerlo. A la vez, para recibir un legado, Ayuda Efectiva va a incurrir en determinados costes. Va a tener que dedicar tiempo a analizarlo, puede que necesite asesoramiento legal. Si son inmuebles, la venta de un inmueble tiene muchos costes asociados. Entonces, yo creo que hay buenos argumentos para decir que una parte, ayuda a sostenimiento de ayuda efectiva, Porque además, para mí lo ideal es que todos los que donamos a través de ayuda efectiva, contribuyamos en pequeña medida a su sostenimiento. La alternativa es que Ayuda Efectiva te haga que buscarlo por separado.
Entonces, eso es una opción mucho menos resistente que si distribuimos el sostenimiento entre miles de donantes. Dicho esto, para nosotros la prioridad número uno es el impacto que tenemos en el mundo. Entonces, si a pesar de estos argumentos, cualquier persona que esté consideringando hacer un legado, quiere que el 100% de su legado lo destinemos a programas, a financiar programas, y no quiere contribuir con ningún porcentaje a sostenimiento de ayuda efectiva, nosotros lo haremos, porque puestos a elegir, el impacto es más importante.
Y si yo, por ejemplo, decidiese donar el 100% a Ayuda Efectiva y decir: A mí me convence mucho el trabajo que hacen y de hecho confío tanto en ellos, como lo veo por dentro, sé que puedo confiar, ¿lo o lo dejo todo para ayuda efectiva. En mi caso igual no, pero podría ser mucho más de lo que ayuda efectiva necesite. Entonces, ¿cómo se gestionaría ese caso?
Claro, vamos a ver. Aquí hay dos opciones, vamos a profundizar ya en otras opciones. Las fundaciones tienen lo que se llama una dotación fundacional, en inglés lo llaman endowment, y es un dinero indisponible, pero que está invertido y cuyos rendimientos sí se pueden aprovechar. Imaginemos que nos está yendo una persona con un patrimonio de muchos millones de euros. Una opción es que el legado, a voluntad del legador, se destine a incrementar nuestra dotación fundacional, por ejemplo. Entonces, esto significa que es Ese dinero estará para que Ayuda Efectiva lo pueda tener invertido y el rendimiento de ese dinero permita sostener Ayuda Efectiva, incluso a perpetuidad podría llegar a ser. O sea, una cantidad suficiente bien invertida en una cartera diversificada de fondos de inversión, por ejemplo, permitiría que Ayuda Efectiva exista indefinidamente, solamente con el rendimiento de esa cartera. Entonces, esta es como una opción poco habitual, pero que está ahí.
Qué interesante. A ver, lo intento decir con mis palabras, a ver si lo he entendido bien. Entonces, supongamos que una persona que sí que le ha ido muy bien, pues dona 200 millones. Y supongamos que el rendimiento es un rendimiento anual del 10%. Entonces, eso significa que ese endowment de 200 millones se quedaría ahí como que no se puede tocar en una inversión, pero el rendimiento del 10%, que en el caso de 200, pues serían 20 millones, pues eso sí que ayuda efectiva es algo que de media tendría cada año para poder cubrir sus costes.
Exacto. Sería un dinero disponible para las actividades de ayuda efectiva. Para lo que quiera ayuda efectiva. Para cubrir sus costes, necesitaríamos, evidentemente, 100 veces menos, con lo que eso generaría unos rendimientos que destinaríamos a programas... Aparte de cubrir los gastos de sostenimiento de ayuda efectiva, tendríamos que están en torno a 250 000 € ahora mismo. Todo el dinero adicional se destinaría a programas cada año. Entonces, esta es una opción interesante y ojalá Podamos llegar a estar en una situación similar y no hacen falta 200 millones, por cierto, con mucho menos, podríamos tener el sostenimiento garantizado. Bueno, nada seguro. Y por supuesto, el rendimiento tampoco es el 10% en el mercado, pero es una opción interesante. La otra, la más habitual en el fondo, sería donar simplemente para ayuda efectiva sin restringirlo a ninguna actividad concreta. Entonces, nosotros lo que hacemos es para nosotros, lo ideal, no estamos ahí, estamos lejos, entonces no lo hemos implementado, pero a mí me gusta mucho la política que tiene Givewell y es la que me gustaría aplicar en ayuda afectiva. Entonces, básicamente lo que hace Givewell es siempre que tengamos suficientes recursos para cubrir Lo definen de un determinado periodo, lo definen de una forma un poco complicada.
Creo que es en cada uno de los siguientes 12 meses, contar con 12 meses de gastos en nuestra cuenta. Bueno, es una fórmula. Pero básicamente lo que dice Givewell es: si yo tengo un exceso de mis recursos, porque cubre más allá de mis gastos razonables previstos a corto plazo, lo destinaré a programas inmediatamente. Entonces, no estamos ahí todavía. Nuestra ayuda efectiva Tienen muy pocos meses de gastos cubiertos permanentemente, lo que es normal al principio y siempre estamos trabajando para incrementar, en inglés, se llaman runway, ese tiempo de supervivencia. Pero nuestra política será que si hay un exceso de recursos, siempre se destinará a programas.
Entonces, también para poner un ejemplo y ver si lo he entendido bien, si alguien decidiese donar 500 000 € a Ayuda Efectiva, y hemos dicho que los gastos están en unos 250 000. Entonces, esa segunda parte dependería un poco de la fórmula, pero supongamos que decimos eso, que es los costes de un año, esa otra parte se destinaría también a los programas.
Exacto. Por profundizar un poco más, imaginemos que el saldo en cuenta de ayuda efectiva fuera cero, que no va a ocurrir, pero si el saldo en cuenta de ayuda efectiva fuera cero, ese dinero posiblemente se quedaría destinado a dar ese colchón de seguridad de 24 meses de gastos. Pero si la ayuda efectiva tiene unos ingresos y prevé razonablemente obtener unos ingresos, como es hoy, la cantidad que reservaríamos para nuestros gastos sería mucho menor y el resto lo destinaríamos automáticamente a programas.
Que, por cierto, estamos hablando ahora en el caso de un legado, pero lo mismo sería con los donantes que hacen donaciones normales y destinan, por ejemplo, un 10% a a apoyar nuestra labor. Si en algún momento llegamos a la situación de que conseguimos así el doble de lo que tenemos en gastos, también esa parte lo destinaríamos a programas. Habría que mirar cómo lo comunicamos, pero esa es la idea.
Exacto. Cuando podamos implementar la política de excesos recursos se aplicará independientemente de cuál sea el origen de estos recursos.
Vale, muy interesante. La habíamos comentado alguna vez, pero me parece una iniciativa muy transparente y muy buena. Y el El último punto que tengo, que lo has mencionado un poco, pero para hacer un poco de hincapié, es el tema del impacto, que es lo que más nos interesa. Y los que nos siguen siempre, ya sabrán un poco lo que cuesta salvar una vida. Pero en el caso de un legado, igual Me parece la pena recordarlo, porque al final, seguramente, si incluyes un legado, eso significa que vas a salvar unas cuantas vidas.
Sí, sí, sí, absolutamente. Nosotros siempre insistimos en que una cosa es el coste de un tratamiento y otra cosa es el coste de salvar una vida. ¿Por qué? Porque ninguna de las enfermedades en las que trabajamos, la malaria, incluso las enfermedades prevenibles con vacunas, tiene una mortalidad del 100%. Bueno, primero, no tiene una tasa de infección del 100%. Si hay sarampión en una comunidad, no van a estar infectados el 100% de los niños. Y tampoco el 100% de los niños que estén infectados van a morir a causa del sarampión. Un porcentaje alto, sí, pero nunca es todos. Entonces, el coste de proteger a un niño no es el mismo que el coste de salvar una vida, porque gracias a Dios solo fallece un porcentaje pequeño de los niños afectados por cualquier enfermedad. Entonces, un ejemplo de un ratio que tengo muy fresco ahora en mente es el ratio de la vacunación. Dar un incentivo a una madre para que lleve a su hijo a vacunar una vez nos cuesta un euro. Pero un euro salvó una vida? No. ¿Por qué? Porque los costes de nuestro programa de incentivos de vacunación, por ejemplo, para lograr que un niño sea completamente inmunizado, implican, no sé si eran ocho visitas, Joan, ya no recuerdo el centro de salud, seis visitas, protección contra 11 enfermedades, más todos los costes de asegurar que el programa funciona, que el dinero se entrega, que se tiene que entregar.
Bueno, pues el coste total está en torno a 143 € por niño. Lo que sí sabemos es que las enfermedades de Las las que protegen estas vacunas son muy graves y de cada 31 niños en Nigeria, o a día de hoy, por ejemplo, de cada 31 niños que completan el calendario de vacunación, uno de ellos habría fallecido si no fuera por las vacunas. Es tremendo. O sea, uno de cada 30 niños es prácticamente un niño de cada clase grande en un colegio. Entonces, aunque es muy efectivo las vacunas, el coste de salvar una vida, evidentemente, no es un euro, porque un euro consigue que una madre lleve a un hijo a vacunar. De hecho, el coste al final en nuestros programas oscila entre aproximadamente 3500 a 5500 €. ¿Significa esto que solo si donas 5500 € consigues algo? No, es que cuando donas 3500 a 5500 €, proteges a miles de personas o miles de niños de enfermedades terribles. Entonces, ya estás teniendo un impacto positivo enorme. Pero además, sabes que cada vez que alcanzas esa cantidad, has protegido a suficientes personas para poder saber que has salvado la vida de uno de ellos. Entonces, claro, un legado puede ser de muchos miles de euros y un legado puede implicar salvar muchas vidas.
Entonces, una de las cosas, en mi opinión, especialmente bonitas del legado solidario, es saber que estás consiguiendo que tu patrimonio salve múltiples vidas. Y ya sabes mi opinión, que creo que pocas cosas merecen más la pena que esto.
Sí, a mí personalmente es uno de los mayores motivos por los que me gustaría hacer el legado solidario, es el pensar que si yo me voy de este mundo y se ha quedado un poco de patrimonio, esto hará que se salven otras vidas. Es como que se cierra un círculo que me parece bastante bonito.
Totalmente de acuerdo.
Pues yo creo que lo podemos dejar aquí, hasta ha quedado un poco poético para el final.
Es que es verdad, hay veces que cuando hablas de estas motivaciones, sobre todo si te vas a un Twitter o redes sociales, hay quien lo define como buenista, pero no estoy nada de acuerdo. Yo creo que lo buenista es hacer cosas que no son efectivas y que no funcionan. Pero creo que cuando haces algo que de verdad mejora la salud de miles de personas y salvavidas, eso no es buenista, es bueno, que es algo muy diferente. Entonces, me parece perfecto terminar en ese punto, porque creo que los datos lo sostienen y es real.
Perfecto. Ahora solo falta ejecutarlo. Perfecto. Muchas gracias.
A ti, Joan.
¡, por favor!